Instituto Antártico Chileno

astorga

Hidrocarburos en suelos antárticos

Ud esta en: home > noticias > Hidrocarburos en suelos antárticos
Publicado
29 de mar del 2011

Buscar por

Boletín Ciencia

Por: Nancy Calisto, Claudio Gómez y María Soledad Astorga.

Los hidrocarburos pueden ser introducidos en el medioambiente antártico a través de fuentes naturales o antropogénicas. En los suelos se pueden encontrar, por ejemplo, hidrocarburos de cadena larga derivados de cianobacterias y algas verdes. Sin embargo, la mayoría de los hidrocarburos en el suelo antártico derivan de las actividades humanas que requieren hidrocarburos ya sea para la generación de electricidad y calefacción en las bases o el funcionamiento de vehículos y aeronaves.

Debido a esto, los derrames accidentales durante el almacenamiento y distribución de combustibles son una de las fuentes más comunes de contaminación de suelos antárticos, especialmente en los sectores donde se ubican los estanques de almacenamiento de combustibles y sitios donde se reabastecen los vehículos o aeronaves.

Otras fuentes menores de hidrocarburos son las fugas de aceite de motor y generadores eléctricos, la deposición de las emisiones de chimeneas de los generadores e incineradores y las emisiones de los vehículos debido a la quema de combustibles. Cuando se derraman combustibles en el suelo, éstos son sometidos a procesos naturales que reducen su concentración. Los hidrocarburos pueden dispersarse, diluirse y/o volatilizarse, mientras que por procesos químicos y biológicos pueden degradarse y/o transformarse en otros compuestos.

Los combustibles livianos con una alta presión de vapor se volatilizan fácilmente desde el suelo; sin embargo, por ser de baja viscosidad, son móviles y, por lo tanto, capaces de migrar a través del suelo. Los combustibles más pesados, tales como lubricantes y aceites de motor, son menos volátiles y más viscosos y no migran lejos del punto de deposición. En los suelos antárticos, la movilidad de los hidrocarburos puede ser limitada por la presencia de capas de hielo y/o por el permafrost. Adicionalmente, los procesos de congelamiento y descongelamiento que sufren los suelos pueden alterar la movilidad de los hidrocarburos.

La degradación química y biológica de los hidrocarburos en los suelos antárticos se ve afectada por las bajas temperaturas, ciclos de hielo y deshielo, baja humedad, alta salinidad y otras condiciones hostiles para el desarrollo de la biota del suelo, tales como la escasa concentración de nutrientes (principalmente fósforo y nitrógeno) y niveles de alcalinidad altos.

En el marco del proyecto financiado por el INACH “Evaluación de efectos contaminantes relacionados con actividades antropogénicas en bases antárticas chilenas” se han tomado muestras de suelo contaminado con
hidrocarburos, durante enero de 2009 y 2010, en los alrededores de la base O’Higgins, ubicada en el islote Isabel Riquelme, en la península Antártica (fig. 1). Esta base ha funcionado ininterrumpidamente durante
62 años, tiempo en el cual se han producido derrames, relacionados principalmente con el funcionamiento de generadores y el almacenamiento de combustibles.

Se tomaron muestras en suelos que presentaban evidencia de haber sufrido contaminación por combustibles, las que fueron analizadas para determinar la concentración de hidrocarburos derivados del petróleo, identificar el tipo de hidrocarburos presentes y analizar algunos parámetros que resultan críticos para la aplicación de técnicas de biorremediación (fig. 2).

Lea el artículo completo en Boletín Antártico Chileno, Vol. 29, N° 2 – Diciembre 2010.