
Si emprendiéramos la tarea de escribir un libro sobre el quehacer del Ministerio de
Relaciones Exteriores en la Antártica, un extenso capítulo debería dedicarse al trabajo que
muchos diplomáticos de carrera llevaron a cabo para forjar, diseñar e implementar una
política antártica al tiempo de representarla con firmeza e inteligencia en las conferencias
internacionales.
No fue una empresa fácil, toda vez que hubo años en las instancias multilaterales en que se
pretendió universalizar el continente polar y otras épocas en que en el marco del Sistema
del Tratado Antártico (STA) se vivieron intensos debates acerca de la explotación de los
recursos de esta región y se negociaron instrumentos señeros en la protección ambiental y
en la conservación de los recursos vivos.
Chile abogó y ha seguido defendiendo que los principios y propósitos del régimen jurídico
iniciado en Washington en 1959, sigan vigentes. En ese espíritu, aquella frase del discurso
del exsubsecretario de Relaciones Exteriores y extraordinario jurista, Edmundo Vargas de
que queremos una Antártica limpia, descontaminada, pero útil para el hombre, continúa
siendo válida.
Por tanto, una actividad que no esté prohibida internacionalmente y que se realice conforme
a estrictos estándares de sustentabilidad, debería estimularse. En fin, esa coherencia en el
tratamiento de la amplia agenda antártica se debe a figuras brillantes como los embajadores
Óscar Pinochet de la Barra, Jorge Berguño y Fernando Zegers, fundamentalmente.
Así, para comenzar a apasionarse en esta región, básico es leer el libro de Pinochet de la
Barra, “La Antártica Chilena”. Es una obra interesante, detallada, clara, en que se conjugan
muchos saberes: historia, derecho, geografía, cartografía. Una publicación que nos permite
conocer –entre otros aspectos– la génesis y los argumentos que respaldaron la dictación del
Decreto Supremo 1747, el 6 de noviembre de 1940, que fija los límites del Territorio
Chileno Antártico, fecha que sería recogida después por el Presidente Eduardo Frei
Montalva para conmemorar el Día de la Antártica Chilena. El catálogo de los artículos y
ensayos de Pinochet de la Barra es extenso y en cada uno de éstos se concilia el interés
nacional con las obligaciones internacionales asumidas por nuestro país.
Jorge Berguño fue también un diplomático de una vasta cultura y un conocedor profundo
de la historia de exploradores y de sus travesías. Otro enamorado del Continente Blanco,
que participó activamente en numerosas reuniones consultivas, donde su voz siempre fue
escuchada con atención. Profesionales como Paulina Julio y María Luisa Carvallo siempre
recuerdan cómo representantes de países grandes y pequeños le pedían su parecer y
consejo, que entregaba generosamente. Y con Fernando Zegers –de personalidad diferente,
otro eximio negociador multilateral y de enorme talento en la redacción precisa, cuidadosa
de documentos–, fueron una dupla que se complementaron para enfrentar delicadas
coyunturas multilaterales.
Ellos dieron el sello de profesionalismo, de continuidad de nuestra política exteriorantártica, estableciendo una relación estrecha y positiva con los profesionales y directivos
del Instituto Antártico Chileno (INACH). Estos lazos se han mantenido, luego del traslado
de la sede de este Instituto a Punta Arenas, ciudad antártica por excelencia, con los
Directores Nacionales José Retamales y Marcelo Leppe y en el presente con Gino Casassa.
Cabe mencionar el rol que tuvo en su momento la Dirección de Medioambiente y Antártica
(DIMA), que precedió a la Dirección de Antártica (hoy División de Asuntos Antárticos),
donde hay una nueva generación de especialistas como Camilo Sanhueza, Francisco
Berguño, Mario Ignacio Artaza, Rodrigo Waghorn y actualmente Juan Enrique Loyer y
Montserrat Fuentes: cada uno de ellos, con distintos énfasis y estilos han persistido en esta
vinculación provechosa entre la Cancillería y el INACH, la que siempre debe fortalecerse
para el éxito de nuestros planteamientos, propuestas e iniciativas en las instancias externas.
Conviene subrayar el papel que desempeñan las Fuerzas Armadas en la promoción y
defensa de nuestra identidad antártica y, especialmente, en marcar una presencia activa en
un territorio de condiciones de vida extrema. Reconocido es su apoyo al despliegue de las
exploraciones e investigaciones científicas. Nuestra Cancillería aprecia sobremanera como
las visiones de las instituciones de la Defensa se integran con las posiciones de Chile como
Estado parte del STA.
En esta misma línea de interacción con nuevos actores en el sistema antártico nacional, la
Cancillería se ha enriquecido con la contribución del Ministerio de Medio Ambiente y del
Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Es nuestro anhelo que otras
Secretarias de Estado pudieran incorporarse en el futuro próximo a la actividad en esta
zona.
Sin embargo, nuestra diplomacia debe acercarse y trabajar en sintonía con las autoridades
regionales. En este sentido, el gobernador Jorge Flies ha descollado por sus múltiples
acciones para unir más a Magallanes con la Antártica Chilena. Especial acento ha puesto
para que Punta Arenas y Puerto Williams sean ciudades antárticas de primer nivel, con
infraestructura adecuada, mismo afán que ha desplegado en las obras en bahía Fildes y en el
aeropuerto Teniente Marsh.
En esta tarea, merecen destacarse el compromiso del Delegado Presidencial José Ruiz y del
alcalde de Punta Arenas Claudio Radonich por divulgar las potencialidades y bellezas de la
Antártica. Nos parece que deberíamos estimular su presencia en las reuniones consultivas.
Este ha sido uno de nuestros principales empeños como Delegado de Cancillería en una
región de Chile fascinante y vital.
La histórica vocación polar de nuestro país es el resultado de un esfuerzo mancomunado,
nacional, de una diplomacia antártica, en suma, que abraza, representa y concilia distintas
miradas, perspectivas, tradiciones e intereses.
Por: Juan Aníbal Barría
Abogado y exembajador de Chile
40 años en Servicio Exterior
Delegado de Cancillería para la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena
