INACH

Historia

INACH / FTrueba

Desde el Año Geofísico Internacional (1957-1958), la actividad científica constituye uno de los principales actos de los países que tienen intereses antárticos. Chile, en su calidad de país antártico, con derechos soberanos sobre un sector de ese continente, ha desarrollado un activo y constante quehacer científico como contribución a esta acción y otras de carácter pacífico, según acuerdos administrativos internacionales que han logrado asegurar el éxito de estos propósitos.

Edificio Blanchard 1920 / Colección INACH

Inicios del INACH

Consciente de esta responsabilidad internacional, el Gobierno de Chile creó en 1963 el Instituto Antártico Chileno, como único organismo estatal responsable de coordinar, planificar y ejecutar esta acción, centralizando y desarrollando en este organismo las actividades que se ejecuten en el Territorio Chileno Antártico.

El Instituto Antártico Chileno, INACH, fue creado mediante los artículos 5 y 6 de la Ley N° 15.266, que «Aprueba el Estatuto Orgánico del Ministerio de Relaciones Exteriores,» del 10 de septiembre de 1963 y que publicado en el Diario Oficial del 10 de octubre de ese mismo año, efectuándose su inauguración el 29 de mayo de 1964, en el Salón de Honor de la Universidad de Chile.

A dicho acto asistieron aproximadamente 250 personalidades, entre ministros de Estado, ministros de Cortes, altos personeros de la Administración Pública, Cuerpo Diplomático residente, rectores de todas las universidades del país, decanos, altos jefes de las Fuerzas Armadas, sociedades e instituciones ligadas a actividades científicas, técnicas, históricas, geográficas, artísticas; escritores, directores de prensa y radios y directores de colegios profesionales.

Primera expedición del INACH

“Hasta antes de la puesta en marcha del Instituto, uno que otro investigador con intenciones antárticas lograba que la Armada lo incorporara en algunas de sus comisiones al Continente Helado. Actuaba por su cuenta y el rendimiento estaba acorde con las posibilidades del Grupo de Tarea Antártica y con la buena voluntad de nuestros marinos”, así lo recuerda en su artículo «La Primera Expedición Científica del INACH» (Boletín Antártico Chileno, Año III Nº 2, Julio-Diciembre 1983), el ingeniero geógrafo Alejandro Forch, quien había sido nombrado Jefe del Departamento Técnico del naciente organismo.

El año 1964 comenzó a funcionar el Departamento Científico del Instituto, que recibió a los interesados en participar en la primera Expedición Científica del INACH (1964/65). En aquella oportunidad, se llevaron a cabo estudios en las áreas de Biología, Cristalografía, Ecología, Geología, Meteorología, Ornitología y Sismología, además de trabajos de arquitectura para levantar una pista de aterrizaje y construir una caseta vulcanológica.

Isla Margarita 2021 / PRuiz

El Continente de la luz: Primeras expediciones Chilenas en la Antártica

Edificio INACH 2021 Hdiaz

Traslado a Punta Arenas

El año 2003 se producen cambios importantes en el INACH que marcan el inicio de una nueva etapa institucional. Como Servicio Público de carácter nacional, el INACH pasa a ejercer sus funciones en la ciudad de Punta Arenas, lo que representa una decisión geopolítica de gran proyección para el país.

Asimismo, la Dirección Nacional del INACH es asumida en Enero del 2018 por el Dr. Marcelo Leppe Cartes, Licenciado en Biología de la Universidad de Concepción. Doctor en Ciencias Biológicas, esp. Paleobotánica Universidad de Concepción. El Dr. Leppe ha sido ratificado en el cargo a través del Sistema de Alta Dirección Pública.

Laboratorios Antárticos

El 12 de octubre de 2011, se inauguró hoy el Edificio de Laboratorios Antárticos “Embajador Jorge Berguño Barnes” del Instituto Antártico Chileno (INACH) este laboratorio es una de las plataformas científicas más importantes de la Región de Magallanes, brindando nuevas oportunidades para la investigación polar.

El laboratorios cuenta con espacios de paleobiología antártica y patagónica, microbiología, biología molecular, bioquímica, una colección de paleontología, y diversas salas de geles, de microscopía, de reuniones y una sala para tesistas. Su nombre es un homenaje al destacado embajador Jorge Berguño Barnes, fallecido el 7 de mayo pasado del 2011.

Karpuj inicia nueva era en la exploración

La nave permitirá potenciar aún más la cooperación con otros Programas Antárticos Nacionales, ofreciendo oportunidades para estudiar zonas que no han sido exploradas hasta el momento, especialmente ambientes marinos costeros en las intrincadas islas Shetlands del Sur y la península Antártica.

La nave, que perteneció a la Armada de Chile, fue comprada por el INACH y reacondicionada para sus nuevas funciones científicas, gracias a una asociación con la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt). Su nombre, de origen yagán, significa “albatros de ceja negra”, especie de distribución antártica y subantártica, reconocida por su capacidad de atravesar océanos con un mínimo de esfuerzo, volando bajo toda condición de viento y oleaje.

El futuro de la ciencia

El proyecto de renovación de estas bases contempla un alto estándar de diseño, con laboratorios de última tecnología y eficiencia energética mediante la incorporación de las energías renovables no convencionales que permitirán reducir hasta en un 50 % el consumo de combustibles fósiles, reduciendo nuestra huella de carbono paulatinamente durante la operación de cada base y siendo carbono neutral a un período estimado de 15 años. También se contempla la posibilidad de migrar a nuevas tecnologías energéticas que están en desarrollo, como equipos electrógenos a base de hidrógeno. La fase de diseño de las bases Yelcho y Carvajal concluyó a principios de este 2022. Hoy ambos proyectos se encuentran en evaluación en el Comité Operativo para la Evaluación del Impacto Ambiental sobre el Medio Ambiente Antártico, liderado por el Ministerio de Medio Ambiente.